CANAL VIDEOS CAJAS FUERTES

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lunes, 22 de septiembre de 2008

Misterioso robo de 77 cajas de alquiler del Banco Pastor



Dos empresarios que denunciaron aprecian «negligencia» del banco en base al informe policial
Dos ponferradinos han acreditado, con justificantes de cobro o pago, sus joyas y el dinero de varios pisos

La semana que acaba de concluir ha escrito un capítulo más del robo de las 77 cajas de seguridad privadas de la cámara acorazada de la oficina central del Banco Pastor en Ponferrada. Dos empresarios que habían contratado una de estas cajas han presentado sendas demandas en el juzgado contra la entidad bancaria, reclamando en total 382.550 euros.


En la demanda detallan las joyas y el dinero en efectivo que tenían en las cajas, y todo con justificantes de pagos o de cobros (las joyas con factura de las joyerías, y el dinero con el contrato de venta de los primeros pagos de varios pisos). Los dos afectados argumentan su demanda judicial principalmente en dos motivos. En primer lugar indican que con el banco existe un contrato de depósito como cuando, por ejemplo, se deja el coche en un concesionario y la responsabilidad civil si sucede algo es del concesionario, en este caso el banco. En segundo lugar llegan a hablar de «ciertas irregularidades y negligencias» en base a la descripción hecha en el informe de la Comisaría General de Policía Científica, que viene a decir que la banda de atracadores forzaron la primera puerta de la cámara acorazada, pero dentro se encontraron las llaves para abrir el habitáculo donde estaban todas las cajas de seguridad privadas que fueron forzadas.





El primero de los demandantes indica en su denuncia que en mayo del 2000 contrató una caja de seguridad en el banco de la avenida de España y detalla todo lo que tenía en la caja hasta el 22 de enero de 2006 cuando se produjo el robo. Este primer demandante indica que en las cajas tenía 35 piezas de joyería y relojes adquiridos en una joyería durante los últimos 15 años, con un valor actual de mercado aproximado de 140.640 euros. La joyería le certificó dichas compras. También había 40 piezas de joyería y relojes adquiridos en otro establecimiento, con un valor de 61.560 euros. Con posterioridad pudo también acreditar la desaparición de otra partida de joyas por valor de 20.750 euros.

Afirma en la demanda que también le faltó de la caja dinero que no puede acreditar en la actualidad. En total, este cliente del banco le reclama 222.950 euros. Cámara acorazada Este demandante, que vive en Ponferrada, considera responsable civil de los perjuicios al banco e indica que dicha responsabilidad «ha de calificarse como contractual», al consistir en un contrato de depósito que implica la obligación de custodia.


Al margen aprecia, derivado de las diligencias penales efectuadas ante del Juzgado de Instrucción número 2 de Ponferrada, «irregularidades o negligencias». Se apoya en el informe policial que indica, entre otras cosas, lo siguiente: «El trampón de la cámara acorazada de la derecha está abierto y no presenta ninguna señal de forzamiento, por lo que cabe pensar que se utilizaron dos llaves propias o copias de las mismas, o una llave maestra. Cabe también la posibilidad de que dicho trampón hubiese quedado cerrado pero no trabado con la cerradura de la llave».

miércoles, 11 de junio de 2008

PUEDE EL BANCO DE ESPAÑA CONTROLAR LOS CONTENIDOS DE LOS COMPARTIMENTOS DE ALQUILER


¨Este fenomeno paso en Argentina ¿puede pasar en España ?


un día normal, unas 50 personas entran en la bóveda de la casa central del Banco Nación, en Plaza de Mayo, para acceder a las cajas de seguridad. Ayer hubo entre 500 y 600 clientes y largas colas. El fenómeno se repitió en muchos bancos de todo el país, sobre todo en Capital. Algunos testimonios refirieron miedo por inciertos rumores sobre un supuesto "manoteo" de los depósitos guardados en esos cofres. Otros, sencillamente, la necesidad de retirar billetes para poder suplir las restricciones al efectivo. En el BBVA Francés reconocieron un mayor movimiento de gente, in crescendo desde el lunes y martes hasta ayer. Otros bancos no respondieron nada —oficialmente— sobre el tema, por las reservas con que se mueve esa información. Pero por lo bajo admitieron más gente que la habitual. Ayer y anteayer, Clarín lo advirtió en el Banco de Galicia, el Boston y el City.Las cajas de seguridad no están regidas por las normas del Banco Central, por lo que no son intervenibles por la autoridad: es un alquiler pactado entre el banco y el cliente, con todo lo que ello implica de resguardo del derecho de la propiedad. Sin embargo, ayer circularon rumores (la mayoría incluso contradictorios) que pusieron nerviosos a muchos de los inquilinos de esos cofres. Un ejemplo: la titular de una caja de seguridad del Citibank sucursal Flores dijo que hoy retirará sus joyas por "los rumores de incautación". Lo mismo pensaba hacer, con similar argumento, una clienta del BankBoston de Callao y Juncal. "Esto ya pasó en Alemania, en la guerra, y no quiero que me pase a mí", dijo la señora. Pero luego se arrepintió: "Nos quieren meter miedo desde una radio, desde un e-mail", indicó.Las cajas de seguridad son cofres de distinto tamaño (y cada uno con diferente costo de mantenimiento, desde 25 hasta 2.000 pesos por trimestre) en los que se guarda dinero, joyas, documentos, obras de arte, etc. Las ofrecen casi todos los bancos, pero el dinero que guardan no puede contarse como parte de circulante: se lo considera fuera del sistema, igual que si estuviera bajo un colchón o en el extranjero. De modo que su retiro no afecta en nada al sistema financiero. Los datos se manejan con absoluta reserva, por lo que es difícil, si no imposible, obtener información estadística sobre el tema.BóvedasLos cofres se encuentran en recintos de máxima seguridad; cada caja puede tener más de un titular (en general, hasta tres) y el banco entrega un juego de llaves.Los rumores ayer crecían en las colas de los bancos. En la sucursal de una entidad española de Las Heras y Callao, por ejemplo, cuchicheaban que los bancos estaban reclutando escribanos para abrir las cajas y controlar los contenidos. Pero todo era confuso: se mezclaban argumentaciones sobre que se investigarían orígenes oscuros de fondos o que los "escribanos", en rigor, podrían ser parte de los allanamientos por maniobras de fuga de capitales.En setiembre pasado, en base a vencimientos y retiros de plazos fijos y al transporte aéreo de billetes entre el exterior y Buenos Aires, el Banco Central estimó que en cajas de seguridad de los bancos del país estaban guardados alrededor de US$ 5.500 millones de dólares. Pero hacia fin de año subió ese monto por la crisis financiera y la desconfianza del público, que retiró ahorros del circuito formal y buscó asegurarlos. Ahora, en cambio, hubo muchos retiros de las cajas de seguridad por los renovados temores de la gente.Una fuente del Ministerio de Economía estimó que "sólo habría ahora US$ 30 millones en las cajas".El servicio de cajas fuertes en bancos comenzó en la segunda mitad del siglo XIX. Se cree que Safe Deposit de Nueva York, fundada en 1861, fue la primera institución que brindó el servicio. Luego se extendió a Europa y al resto del mundo.Legalmente, los bancos defendieron siempre el criterio de que eran una locación de cosas, pero jurisprudencia reciente descartó ese argumento (ver Cuál es...). Los debates jurídicos se actualizaron en los últimos años con casos de robos de "boqueteros" o hurtos (sin violencia) de cajas organizados por bandas delictivas o por ladrones individuales. Entre otros, el de más impacto fue el caso del robo de "los boqueteros" a 174 cajas de seguridad de la bóveda del ex Banco de Crédito (hoy Francés) de Callao y Las Heras.

lunes, 2 de junio de 2008

EN CAJAS DE ALQUILER DE LOS BANCOS ESTA PROHIBIDO GUARDAR UN EURO DE CURSO LEGAL

Para conseguir una caja de seguridad en las entidades bancarias España hay que buscar muchoy sin embargo, la mayoría de las veces no se encuentran disponibles. Ante la sensación de incertidumbre y el aumento de la crisis en españa que todavía no encuentra solución, la demanda se incrementó hasta 60 por ciento y a esta altura la oferta queda chica. Se estima que 95 por ciento de las 13 mil cajas que existirían en las entidades bancarias y financieras de España están ocupadas. Fuentes del Banco de Españ aseguraron que "no quedan cajas de seguridad disponibles" y la instituciónes ya se están planeando invertir en la ampliación del número de cajas. Por su parte, el Banco España que cuenta con alrededor de 2.500 cajas de seguridad en esta madrid desde "hace mucho tiempo no tiene para ofrecer", según aseguran desde la gerencia de la casa matriz del banco. Por la alta demanda, se planea abrir más . En tanto, fuentes del Grupos Financieros aseguran que "desde que comenzó la crisis, la demanda de apertura de cajas de seguridad se incrementó 60 por ciento. La gente sale a reunir billetes de 500 euros y los guarda en cajas", dicen. En los hogares también. Minipol españa, firma que vende cajas fuertes de seguridad, sostienen que han notado un incremento considerable en las consultas y en la venta. "Durante la semana que la gente empezo a notar la crisis y desconfianza de loa bancos españoles y sabiendo que en los compartimentos de alquiler de los bancos no se puede guardar un euro de curso legal fue notorio el aumento en la venta de cajas fuertes para resguardarlos", indican. "La desconfianza en los bancos, la confusión de la gente e incertidumbre hace que quiera tener sus valores resguardados en su casa, bajo su mirada, donde los pueda controlar sin riesgos a que se los quiten, temiendo lo que ocurrió a finales de 2001 en Argentina", explican. "La mayor cantidad de consultas vienen de los particulares y empresas. Lo que más se vende son la caja fuerte modelo CEFG28 –30 centímetros por 33 centímetros– , para empotrar y de piso también", dicen desde Minipol españa. El costo de proteger bienes. En las entidades bancarias el costo de las cajas pequeñas parte de los 750 euros. En el Banco de España, el esquema vigente desde el 15 de marzo pasado establece que las pequeñas cuestan desde 300 euros anualmente y las más grandes (medidas especiales) tienen un costo de 500 eueros. En tanto, para los particulares las cajas de seguridad CEFG28 con la misma seguridad que las exigidas a lo bancos que tienen un valor aproximado de 750 euros y para las empresas se comercializan cajas fuertes que van desde los dos euros en adelante.

miércoles, 7 de mayo de 2008

ROBAN 100.000.000 € EN DIAMANTES EN EL BANCO ABN EN AMBERES

Roba millones de euros en diamantes de un banco belga
Se llevó 120.000 quilates de diamantesAndrea. Quien haya fantaseado alguna vez con el robo perfecto, uno de esos que salen en las películas de Hollywood, tan diferentes de los delitos normales, debe sentir cierta admiración hacia el autor del reciente robo de 120.000 quilates de diamantes, valorados en cien millones de euros, que fue perpetrado en marzo desde una caja de seguridad del banco ABN Amro de Amberes (Bélgica). El autor del delito fue claramente identificado por el personal del banco como Carlos Flomenbaum, un ciudadano argentino, alto, que desde hace un año era cliente habitual de la sucursal, y que fue el último en salir y el primero en entrar a la bóveda de cajas de seguridad antes de que se descubriera el robo.El problema para la policía y el banco es que el principal sospechoso resultó ser un ciudadano argentino que perdió su pasaporte hace más de un año en Israel, de lo cual hizo la correspondiente denuncia, y que nunca ha estado en Bélgica. Con esta aclaración sobre el pasaporte, la policía se ha quedado sin pista alguna sobre el ladrón.
Retrato robot del ladrón que decía ser argentinoPero claro, este tipo de robo, que asegura la jubilación anticipada, no está a la altura de delincuentes comunes e impacientes. Para empezar, tienes que tener tiempo y dinero, como lo tuvo el misterioso autor del robo, para abrir una cuenta en la sucursal del banco ABN Amro, donde los comerciantes de diamantes de la ciudad guardan sus piedras más valiosas. De esta forma, el hombre, siempre bien vestido, que se presentó como representante de una joyería argentina, consiguió la confianza del personal que lo veía llegar puntualmente cada día a las 15.00 y 17.00 horas para hacer depósitos y retiros de su caja de seguridad. Hasta que después de un año repitiendo la misma rutina, el 2 de marzo llegó el momento del dar el gran golpe.El banco no ha revelado como este hombre, no muy hablador, pero de generosas propinas en especie y chocolates, según el personal, consiguió salir con semejante botín de una entidad que basa su prestigio en las medidas de seguridad. Se cree que el banco ha preferido no revelar sus fallos ni asustar a otros clientes del corazón de la industria del diamante. ABN Amro advierte también que al ladrón no le será fácil vender su botín, pues uno de ellos es conocido por ser de gran tamaño y otro grupo tiene un tinte azulado. En todo caso, se ha ofrecido una recompensa de dos millones de euros a quien dé alguna pista. Mientras algunos culpan a la policía belga por no tener en línea los antecedentes de pasaportes robados, seguro que este misterioso ladrón tendrá algo de paciencia para esperar a que se olvide la noticia antes de ponerse a vender los diamantes.


Central del banco ABN en Amberes cuna del diamante

Asi se produjo el robo de diamantes

El hombre alquiló una caja de seguridad en el ABN uno de los más seguros del mundo con un documento falso . Durante un año visitó la entidad dos veces por día ganándose la confianza de los empleados. Hace dos semanas, entró solo a la bóveda y forzó otras cajas en la que había 20 kilos de piedras preciosas.
El plan fue ingenioso y estuvo preparado de manera minuciosa y paciente. Duró casi un año, y finalmente el ladrón se alzó con una suma millonaria en piedras preciosas, justamente en Amberes, la capital mundial del diamante.
Un hombre de unos 60 años que usaba un pasaporte argentino que resultó ser falso, con el tiempo se fue ganando la confianza de los empleados de una sucursal, pasando por allí hasta dos veces por día durante un año. Pero todo tenía otro objetivo.
El lunes 5 de marzo, como era habitual, el hombre regresó a la entidad, una sucursal del ABN-AMRO, entró a la bóveda donde están las cajas de seguridad, y ya sin nadie alrededor, terminó forzando varios cofres logrando llevarse unos 24 kilos en diamante que sumaban la millonaria suma de 21 millones de euros.
Luego, entregó las llaves a los empleados y se fue caminando. Fue la última vez que aparecía por la sucursal.


jueves, 1 de mayo de 2008

LOS ROBOS EN CAJAS FUERTES DE ALQUILER DE LOS BANCOS ¨SON HABITUALES¨

Aseguró que "este tipo de robos son habituales" pero que "son casos reservados porque a los bancos no les conviene que se sepan".
El robo a 4 cajas de seguridad de la casa central de un banco, volvió a poner el tema en el tapete. A los pocos días se supo que la justicia y la policía estaban investigando otros robos ocurridos en los últimos 4 meses, en otros 5 bancos de Capital (Palermo, Belgrano, Tribunales) y GBA .Para saber qué es lo que está pasando con la caja de seguridad de los bancos, Pool Económico convocó a la doctora Nidia Singman de Domínguez, profesora de Contratos de la Facultad de Derecho de la UBA (y un referente del tema porque lleva adelante las demandas de damnificados en el robos a las cajas de seguridad en una sucursal del ex Banco Mercantil, casos que tuvieron sentencia y sentaron jurisprudencia), y a Ricardo López del departamento técnico de Crawford Argentina."Los robos a las cajas de seguridad son habituales, pero son casos reservados, porque obviamente a los bancos no les conviene que se sepan. El caso del Banco Nación tuvo repercusión porque era, justamente, el Banco Nación, situado cerca de la Casa Rosada, etc. Pero los robos de este tipo son mucho más frecuentes. No son de gran magnitud, pueden ser generalmente una, dos o tres cajas. Son robos de todo tipo: rompen con barreta la caja de seguridad o las abren con duplicado de llaves. Hay bandas con cerrajeros especialistas y te hacen un duplicado de la llave", aseguró López.También dijo que las causas de los robos pueden deberse a que hay fallas concreta de los sistemas de seguridad o bien a infidelidad de empleados: "hay de todo. Pensemos que si una persona con una barreta logra irrumpir una caja de seguridad nos deja en claro que hay cierta complicidad. Nadie escucha o ve lo que pasa. En el caso de la copia de una llave, puede haber algún tipo de infidelidad. Esto se da de manera que un empleado cubre a alguna persona para que pueda actuar sin problemas y pueda obtener un beneficio apetecible. Porque si se eligen varias cajas al azar es más difícil, pero si se da una inteligencia previa, el nivel para el empleado infiel, va a ser más apetecible", diferenció López.Según Singman de Domínguez, hay diversidad de casos: "muchas veces se publican casos pero de manera pequeña. O se publican sentencias de los juicios, y en general las leen las personas que están en juicio. La gente en general se entera cuando le toca a uno. Los casos presenta de todo: hay hurtos sin violencia, con violencia y hay casos en los que están afectadas las cerraduras. Yo tuve muchos casos en trámite de juicio donde el cliente descubre que le falta en la caja sus pertenencias", reveló.Singman de Domínguez habló, además, de la actitud de los bancos frente a este tipo de casos: "en este país los bancos dicen que van a indemnizar y luego no indemnizan, como sucedió con el boquete de Las Heras y Callao. En general hay que hacer juicios que duran varios años. Luego de los planteos puestos a prueba, puede ser que algunos bancos logren llamarnos para algún acuerdo dentro del juicio antes de llegar a la sentencia. Hay que tener en cuenta que no sólo es el dinero, sino el daño moral el que juega un papel importante". Singman de Domínguez aclaró que demostrar que realmente ocurrieron estos robos perjudica muchísimo al banco: "todo esto se prueba por indicios. No es que viene un damnificado y dice que le robaron tal cantidad de dólares y el juez se lo da. Es muchísimo trabajo profesional para probar estos casos".Respecto a los seguros que pueden cubrir robos a cajas de seguridad, existe la póliza integral bancaria: "esa póliza podría cubrirlo –dijo López-. Las coberturas de integral bancaria están cubriendo generalmente, en primer termino, cualquier tipo de robos de dinero, los tránsitos, cualquier transacción que se haga con documentos, cheques falsificados. El robo de caja de seguridad es un adicional que las coberturas generalmente tienen. Pero al no ser la propiedad del banco, hay que tener en cuenta que es una responsabilidad civil. Dentro de las coberturas de integral bancaria sí suele incluir eso. Lo que pasa es que se limitan las sumas, hay franquicias altas y no es barato. En el caso de que haya joyas por ejemplo, sí se cubre. El dinero en efectivo no. La idea de que en las cajas de seguridad haya dinero es Argentina", aclaró López.Singman de Domínguez tiene por cliente a uno de los cuatro damnificados del Banco La Nación: "tengo que guardar cierta confidencialidad, pero los bancos niegan el reclamo y su responsabilidad. Existe una cláusula que dice que el banco no se hace responsable por el robo o que responden sólo hasta 300.000 €. Pero hay una jurisprudencia que dice que dicha cláusula es nula y que por prueba de indicios se puede llegar a una sentencia por defunciones legales. Lo normal es que los bancos digan que no le robaron y que si le robaron no había nada adentro", finalizó la especialista.

viernes, 18 de abril de 2008

EL GRAN ROBO DE NIZA ABRIERON 4.000 CAJAS DE ALQUILER

Lo que sí llama profundamente la atención en esta ciudad es el siguiente episodio de su historia reciente. En este tranquilo espectáculo frente al mar ocurrió el mayor robo de la historia de Francia. En 1976, durante la semana santa, un grupo liderado por Albert Spaggiari, un ex mercenario del grupo ultra derechista francés OAS, logró el robo perfecto. Spaggiari tenía un grupo de nueve hombres muy calificados pero faltaba un experto en túneles. Este figuraba preso en Marsella, así que previa promesa de parte del botín, la mafia Marsellesa lo dejó escapar. Así se completaba la banda más tarde conocida como “Las Ratas de la Alcantarilla”. Estuvieron más de nueve semanas cavando sin que nadie se diera cuenta. Los trabajos de obras públicas que se hacían en la superficie sirvieron de cortina de humo para los ladrones que avanzaban a un ritmo de 15 centímetros diarios. Finalmente, el viernes santo, llegaron a la caja fuerte de la principal sucursal del banco Societè Generale. Tenían tres días para trabajar con la garantía que estaría cerrado.
La bóveda era de hormigón armado, con paredes de 30 centímetros de ancho y una puerta de 20 toneladas. Era tan impenetrable que lo especialistas habían renunciado a ponerle sistemas eléctricos de seguridad. Dieciséis horas estuvieron batallando hasta poder acceder a ella. Abrieron una a una las cuatro mil cajas de seguridad con joyas, efectivo, bonos del estado y al portador. También encontraron fotos comprometedoras de respetables figuras de Niza, con las que empapelaron toda la bóveda. Discriminaron entre los ahorros y objetos de clientes adinerados y se llevaron el dinero de estos últimos, un botin estimado en 18 millones de dólares de aquellos años. Por que sin pensarlo dieron con el depósito nocturno que contenía otros tantos millones. Pero antes, Spaggiari mandó a unos de sus hombres a comprar comida, cocinaron y celebraron dentro de aquel lugar durante un día entero. Al entrar la policía encontró restos de vino, quesos y paté fois y un rayado escrito por Spaggiari que decía “Sin armas, sin odio y sin violencia”.La policía comenzó una de las búsquedas más violentas emprendidas en aquella época hasta que finalmente dio con dos miembros de la banda que delataron a Spaggiari. Eso, sumado a las denuncias de la celosísima esposa que había llamado a la policía para descubrir dónde se perdía su marido cada noche. Lo interrogaron por más de 36 horas sin que se le moviera un músculo. Días antes del juicio pidió entrevistarse con el juez a quien procedió explicarle con lujo de detalle la hoja de ruta del robo. Luego, mientras se dirigía al banquillo, giró súbitamente hacia la ventana, saltó, cayó sobre un auto que dejó abollado y se escapó en una moto que lo esperaba encendida. Nunca más se supo de él. Sólo que mandó un giro postal con dinero al dueño del auto. Años después escribió su autobiografía bajo pacto de confidencialidad con la editorial, donde juraba haber cedido el dinero del robo a los oprimidos de Yugoslavia, Italia y Portugal.

miércoles, 9 de abril de 2008

ROBO POR EL SISTEMA DEL BUTRON

Entre los atracadores de bancos y vehículos de transporte de fondos, destacan los organizados por las bandas butroneras, dotadas de cuantos medios sofisticados son necesarios para la comisión del delito. Constituyen la aristocracia del robo con allanamiento. Las emboscadas y el procedimiento del butrón son sus principales métodos de trabajo.
En la historia del robo a convoyes de seguridad y bancos, hay casos de gran espectacularidad y destreza. En Niza, la banda de un ex mercenario de la OAS, Albert Romain Spaggiari, dio cuenta de un botín valorado en mil millones de pesetas. El robo se produjo en la Banque Société Generale. Aún no se habían adoptado los dispositivos de seguridad conocidos hoy, cuando ni las puertas de acceso ni las cámaras acorazadas contaban con ningún sistema de detección electrónico. La operación empezó con la excavación de un túnel desde la cloaca de la ciudad hasta la pared de la cámara acorazada del banco. La obra, de siete metros de longitud, atravesó una de las columnas de los cimientos del inmueble, de más de un metro de grosor de piedra viva. Un centímetro por hora durante dos fines de semana. Después, con una lanza térmica, cuya lengua de fuego rondaba los 4.500 grados de temperatura, perforaron el muro de hormigón de unos veinte centímetros de ancho. Tras retirar el hormigón y la placa metálica de la cámara acorazada, y abrirse paso mediante un gato hidráulico, perpetraron el robo de las joyas, divisas y valores mobiliarios depositados en los cofres y cajas de seguridad. Desde la primera cámara tuvieron acceso a las otras dos. "Sin odio, sin violencia, sin armas", escribió en la pared del sótano uno de los atracadores. Hoy no sería posible un robo semejante: tardaron varias semanas y utilizaron un cable de 500 metros de longitud para alimentar el alumbrado desde un garaje.
Si jugoso resultó el robo a la Banque Société Generale en Niza, no menos beneficios produjo la operación contra la sucursal en Marbella del Banco de Andalucía. Mil millones más para otra banda compuesta en su mayoría por italianos, los reyes del robo por el procedimiento del rififí. Sucedió poco más tarde de llegar Felipe González Márquez a la presidencia del Gobierno por primera vez. El modus operandi consistió en practicar un butrón desde una vivienda situada junto a la entidad bancaria. El tiempo consumido no sumó muchos minutos. Una escalera de caracol condujo a los ladrones hasta el sótano. Antes de fracturar con un martillo el bombín de la puerta de la antecámara, anularon la central de alarma después de abrir con una ganzúa la cerradura de la portezuela de rejas. Un soplete, varias botellas de oxígeno, media docena de palanquetas, una colección de manómetros y siete horas fueron suficientes para llegar hasta las entrañas de la cámara de seguridad. "El robo del siglo" en España dejó en evidencia la modesta vigilancia de la sucursal bancaria. Modesta, pero no para Modesta Castilla Soto, amante de uno de los miembros de la banda, quien, como otras ambiciosas mujeres de la zona, sirvió de tapadera a los atracadores mientras planificaban la operación.
Los robos a los bancos por el sistema del rififí se producen generalmente durante los sábados y domingos y durante los días de Semana Santa, Navidad y fiestas locales, sobre todo en horas nocturnas. No es una elección gratuita dada la duración de un robo semejante.
La financiación de la operación, la tecnología empleada y el adiestramiento de sus ejecutores exigen un botín considerable. Coincidiendo con un estudio realizado por la Comisaría General de la Policía Judicial española, publicado en la revista Policía, los autores del mismo se hicieron eco de las declaraciones de uno de los participantes del frustrado robo a una agencia del Banco Hispano Americano en Barcelona: "A la hora de robar un banco, tenemos en cuenta el prestigio de la entidad, su solvencia económica, la situación preferente en zonas comerciales y la carencia de circuitos cerrados de televisión". Con estas condiciones, sólo responden los bancos ubicados en la mejor zona de cualquier población, máxime si está situada en una región con gran desarrollo económico: industria, finanzas, turismo. De ahí la importancia de la costa del Mediterráneo, desde la Costa Brava hasta la Costa del Sol, una zona claramente destacada en el mapa de operaciones de los atracadores de bancos. También Madrid es un foco de interés por razones obvias.
En general, España, por el considerable trasiego de turistas, facilita el asentamiento de las bandas de ladrones desde la fase misma de la planificación del robo hasta el momento de sustraerse a la acción de los tribunales de justicia. La residencia más o menos fija también sirve para invertir parte del botín en inmuebles, restaurantes y otro tipo de negocios mediante testaferros de nacionalidad española sin antecedentes penales.
Los ladrones de bancos por el sistema del butrón, raramente portan armas de fuego. No las necesitan y además contribuyen a elevar la pena en caso de ser detenidos. Sus únicas armas son la paciencia y el sofisticado equipo de trabajo. Como toda clase de delito, los robos por rififí se producen en tres fases: planificación, ejecución y huida.
La planificación comienza con la selección del banco y la posterior apertura de una caja de seguridad a nombre de cualesquiera de los miembros no fichados por la policía. Es sólo un pretexto para conocer el terreno más detenidamente: distribución de las dependencias, disposición del sistema de seguridad, situación de la cámara acorazada, número de cajas de seguridad, etcétera. Una banda correctamente organizada utilizará a un hombre de paja, si es posible conocido en la zona para no alertar a la policía ni al servicio de seguridad del banco.
Paralelamente, los miembros de la banda se alojan en casas o apartamentos de nivel medianamente alto, máxime si son italianos, eslavos y franceses. Dos o tres ciudadanos extranjeros viviendo en un piso modesto de Madrid, Barcelona o Marbella despertarían automáticamente la atención de los vecinos; de los maleantes de la zona y finalmente de la policía.
Tan importante y costoso como la vivienda ha de ser el arrendamiento de uno o más almacenes o garajes donde guardar el material de trabajo y los vehículos necesarios. Las herramientas y utensilios son muchos y pesados y no pueden depositarse debajo de la cama. Tampoco los automóviles y furgonetas deben sufrir el peligro de ser robados en la calle.
Durante semanas o meses, los componentes de la banda han de estudiar y ensayar todos los movimientos de ataque y huida. Cada miembro ha de saber exactamente cual es su cometido. Unos ejecutarán la operación y otros servirán de apoyo desde el exterior. Las herramientas y utensilios permanecerán a punto y convenientemente mantenidos.
El medio de un ataque a un banco por el sistema del butrón consiste en perforar cualquier parte del edificio, desde las paredes hasta el techo pasando incluso por el suelo, bien abriendo un agujero, bien agrandando un conducto ya existente; por ejemplo, cualquier desagüe. El material necesario se compone de palas, picos, bolsas de plástico, martillos, ganzúas, un gato hidráulico, una lanza térmica, gafas, pantallas metálicas protectoras, viguetas de hierro para apuntalar túneles, tijeras, antorchas de oxiacetileno, guantes, botellas de oxígeno, trajes de amianto, máscaras antigás, extractores de humo, carretillas, sistemas de transmisiones…
En el grupo de ataque, la banda cuenta con técnicos en topografía, construcción y electrónica. No es posible realizar un túnel desde la red de cloacas hasta el muro del banco o inutilizar el sistema electrónico de seguridad sin el pertinente conocimiento y experiencia en tales disciplinas.
Antes de emprender la operación, el grupo de apoyo perturbará el sistema electrónico de seguridad (detectores acústicos, ópticos, sísmicos, etcétera), con el objetivo de confundir a los vigilantes y finalmente aburrirlos por las continuas y aparentes falsas alarmas.
Una vez perpetrado el robo, cuyo botín guardarán los ladrones en las bolsas de plástico, la huida se producirá por la misma ruta de acceso, y una vez en franquía, los vehículos serán conducidos a los almacenes o garajes utilizados por la banda. El botín suele ponerse a buen recaudo ese mismo día, en otro país (bien por carretera, bien por avión) o en zulos construidos previamente en lugares de difícil localización. Las joyas y gemas preciosas son vendidas a las redes internacionales de peristas o receptadores en su estado primitivo; con las piedras desmontadas o con el oro fundido.